Hola!! Es muy probable que hayas llegado aquí a Trabajar para Vivir, Vivir para Disfrutar! en busca de respuestas, en busca de algún tipo de orientación que te permita hacer realidad tus sueños de riqueza e independencia financiera. Pues bien, si tus preguntas más frecuentes son en algo parecidas a las mías, entonces estás en el lugar indicado.
Alguna vez te ha pasado que a fuerza de costumbre terminas haciendo algo que sabes que no está bien? Quizá lo hagas porque otras personas te lo aconsejaron, porque querías seguir el ejemplo de alguien a quien admiras, o simple y llanamente porque te hacía falta valor y coraje para arriesgarte a tomar por el camino menos transitado.
A mí me pasó todo eso. Y me pasó por mucho tiempo. En algún lugar tomé el camino equivocado y en vez de corregir mi rumbo, continué adelante como mula de carga en caravana, que sin cuestionarse nada sigue a los que la preceden y le van mostrando el camino. Ahora es cuando he decidido cambiar de rumbo, ser el artífice de mi vida, romper los moldes que nos imponen para que llevemos una vida monótona, atados a un escritorio, a un trabajo tedioso que nos consume y que poco nos aporta para ser personas felices, realizadas.
A veces siento que me voy al otro extremo y que exagero las cosas cuando del trabajo se trata. Quizás lo haga un poco, pero nadie me podrá negar que es cierto. El trabajo, para la mayoría de las personas, es aquello que hacen mientras la vida les pasa de largo. La familia, los amigos, los hobbies, nuestro tiempo libre, son cosas que pasan a un segundo plano, que incluso se podría decir, a riesgo de sonar extremista, son cosas que están en peligro de extinción.
Pensemos en el caso de Jairo, un amigo mío. Es un ejecutivo con un puesto de mucha responsabilidad en una compañía multinacional, y gana un buen sueldo. Trabaja todos los días desde las 7:00 a.m. hasta las 9:00 p.m. No estoy teniendo en cuenta el tiempo que desperdicia en su auto para ir al trabajo y regresar a su casa. Solo tiene los fines de semana para ver a su mujer y a sus hijas. Hace poco le asignaron más responsabilidades, lo que para Jairo implica pasar más tiempo en su oficina, inclusive dedicar algunas horas de su fin de semana a su trabajo. Va a pasar menos tiempo con su familia. Y no. No le han aumentado su sueldo. Conozco muchos casos más como el de Jairo. Pero qué digo! si yo era uno de esos casos.
Nos hemos convertido en mercenarios del Siglo XXI, esclavos modernos, dispuestos a vender nuestro tiempo al mejor postor a cambio de un sueldo que de poco sirve para alcanzar nuestros sueños. En el proceso, nos alejamos de nuestros sueños, de nuestros amigos, de nuestra familia y de nosotros mismos.
No se trata entonces de renunciar al trabajo, ni de satanizarlo. No se trata de vivir para trabajar, como lo hacen ahora muchas personas. Todo lo contrario. Se trata es de escoger aquel trabajo que verdaderamente nos dignifique como seres humanos; se trata es de trabajar para realizar todo nuestro potencial, para disfrutar de una gran calidad de vida. Se trata es de Trabajar para Vivir, de Vivir para Disfrutar!
Somos afortunados al vivir en esta época, donde abundan las oportunidades. Nuestra verdadera tarea consiste en aprovechar esas oportunidades que se nos presentan. Si, como yo, eres de aquellos que alcanzaron a vivir en un mundo sin Internet, piensa en todos los cambios maravillosos que Internet ha traído consigo. Ahora es más fácil comunicarse con alguien que se encuentre en el otro lado del mundo. Ahora la información fluye con extrema facilidad. Y más importante aún, ahora cualquier persona, armada tan solo de su fuerza de voluntad, de un computador y del conocimiento necesario, es capaz de ganar dinero en Internet. Cuánto dinero? Qué tan rápido? Amigo, tú defines tus límites. Gracias a Internet, tú puedes ser el artífice de tu propia fortuna. Gracias a Internet, tú puedes Trabajar para Vivir, Vivir para Disfrutar!.
Yo ya tomé la decisión de ser el dueño de mi destino. Tú, qué estás esperando?