Manos a la obra!!

Si has tenido la oportunidad de leer alguno de los posts que he publicado hasta ahora, verás que no me he detenido a hablar mucho acerca de mí. Para serte sincero, soy alguien reservado, a quien no le gusta mucho llamar la atención. Y bueno, creo que mucho de eso está por cambiar. No espero convertirme en celebridad, ni nada por el estilo. Tan solo espero captar tu atención de la mejor manera posible, compartiendo los conocimientos que yo he adquirido hasta el momento y los que iré adquiriendo a medida que me sumerja más en este mundo apasionante del mercadeo por internet.

Mi caso no es muy diferente al de cientos de personas que anhelan alcanzar la libertad financiera y que para lograrlo han explorado todas las alternativas disponibles, probando suerte en muchas de ellas, en algunos casos sin éxito, en otros con muy buena fortuna. Nos parecemos en que todos queremos dejar el trabajo esclavizante que no nos da para vivir; queremos cambiarlo de manera que seamos los dueños de nuestro tiempo, los amos de nuestro destino. Queremos trabajar para vivir, Vivir para Disfrutar!

Como muchos otros, estudié una carrera de pregrado en la universidad, (administración de empresas, en mi caso) y una vez tuve mi título profesional bajo el brazo, salí al mercado laboral en busca de oportunidades. Te podrás imaginar cuán lavado tendría el cerebro, pues uno de mis sueños entonces era hacer carrera en una compañía hasta llegar a la dirección. Sin embargo, aún seguía latente en mi interior el sueño de ser mi propio jefe, de ser el único capaz de disponer libremente de mi tiempo, de mi vida. Ese anhelo de hacer carrera en una empresa se diluyó rapidito, para mi fortuna.

Debo confesar algo de lo cual no me enorgullezco mucho. Desde entonces han pasado casi 15 años. En todo ese tiempo he cometido muchos errores y he aprendido mucho. El peor error es que no he luchado lo suficiente, no he perseguido mi sueño de libertad financiera con la convicción necesaria. Lo hago como por oleadas. En un momento me entusiasmo y empiezo a trabajar en pos de mi sueño, pero luego dejo que el tiempo pase, no avanzo y archivo el proyecto en un gabinete. Como te dije, no me enorgullece mencionarlo.

Espero que la lección que yo he aprendido a los golpes te sirva a tí. Después de mucho refugiarme en el mundo corporativo, trabajando para que otros se enriquezcan, he decidido finalmente trabajar para mi familia y para mí. He decidido enfrentar mis temores, mis inseguridades, cualquier adversidad que se presente en mi camino, pues tuvo que pasar todo este tiempo para darme cuenta de que no tengo futuro si sigo trabajando para otros, pero sí que tengo futuro trabajando para mí. Así que aquí estoy, empezando esta nueva vida, de la cual espero muchas cosas buenas. Y así como reciba, estoy dispuesto a dar.

Así que en tiempo récord, exploré muchas alternativas: hablé con personas dedicadas al Mercadeo Multinivel (ya sabes, Herbalife, Amway, Agel, etc.), hablé con amigos sobre posibilidades de negocios, asistí a una feria de franquicias, leí periódicos y revistas de negocios, en fin, busqué incansablemente oportunidades de negocios que me atrajeran; busqué en la calle, en las revistas, en los periódicos, en ferias de negocios y en… internet. Resulta simpático, pues lo que buscaba en internet eran oportunidades de negocio ajenas a internet. Ya ves. Lo he tenido siempre frente a mí y ahora que lo he encontrado, me he puesto manos a la obra, para ganar dinero con internet, para obtener mi independencia financiera usando internet.

Este blog es mi testimonio. Ya tendrás oportunidad de enterarte mejor acerca de las cosas que he hecho, de las que estoy haciendo y de las que voy a hacer.

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Internet = Oportunidad Global

Desde principios de los 90s se viene hablando de globalización. Igual que con muchos otros conceptos, hay gente a la cual esa palabra, tan de moda, tan trajinada, le suena simplemente a algo pasajero, gente que no quiere darse cuenta, que no quiere abrir los ojos y aceptar que la globalización dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad. Es muy cierto que la globalización benefició primero a las empresas, inclusive antes de que a alguien se le ocurriera acuñar el término. Lo mejor de todo es que la globalización es una realidad, desde hace más de una década, para las personas de a pie. Internet lo ha hecho posible.

Qué necesitas para estar conectado al mundo, para ser un individuo global? Al menos estas cuatro cosas:

  • Dispositivo. Un smartphone sirve. Mucho mejor si es un computador.
  • Conexión a internet. Es recomendable tener conexión de banda ancha.
  • Cuenta de correo. Es lo mínimo que necesitas. Si eres miembro de alguna red social, mejor aún.
  • Actitud Mental. Sin duda la más importante de las cuatro. Sin esta, careces de conciencia global.

Hoy en día es sencillo acceder a las primeras tres cosas de la lista. Lo mejor de todo es que si a alguien le hace falta esa actitud mental necesaria para sentir que es parte de una comunidad global, entonces el uso continuo de las tres anteriores obrará el milagro. Esa actitud mental que se necesita comprende varias dimensiones que se intersectan entre sí; de momento se me ocurren tres: la social, la mercantil y la laboral.

Desde antes de que se hablara de Internet, yo escuchaba y leía que estábamos ad-portas de la era de la información. Yo, atendía con curiosidad y no entendía muy bien. Poco a poco fui entendiendo más y más, hasta que hace poco sucedió algo que hizo que por fin lo comprendiera en toda su magnitud. Descifré el código; ese que está a la vista de todos nosotros, pero que solo unos pocos logran descubrir. Supe entonces que mi vida no sería la misma que antes. Eso que miles de personas descubrieron mucho antes que yo, finalmente me era revelado. Internet no es el futuro, es el presente. Me sentí, más que nunca, identificado con el mito de la caverna de Platón. Lo más asombroso de todo, es que todos los días descubro cosas nuevas, todas ellas posibles gracias a Internet, a la conciencia global que una mente abierta es capaz de crear.

Hoy conocí a alguien que ha hecho fortuna y que disfruta de una calidad de vida asombrosa, todo gracias a Internet. Él trabaja desde su casa, atendiendo clientes a través de internet. Y cuando hablo de clientes, me refiero a banca de inversión ubicados en Europa, Asia, América y Oceanía. Sus ingenieros de desarrollo están en países como Rusia, Cuba, USA, Ecuador, España y Japón. Él solo necesita su computador y su conexión de banda ancha para hacer negocios. Y trabaja desde su casa, pero cuando lo decide se va a cualquier lugar, se toma un café y sigue ganando dinero, todo esto gracias a Internet. Su negocio es uno de tantos, su caso es uno de tantos, pero es motivador.

Si todavía tienes dudas, iguales a las que yo tenía, no te preocupes pues es natural. Eso sí, dale una oportunidad a tu mente para que puedas aprovechar todas las oportunidades que te brinda Internet para cambiar tu vida, para que alcances las metas que aún no has logrado. Hablar de internet es igual que hablar de oportunidades de negocios de alcance global. No dejes que esta oportunidad pase de largo para ti.

Pronto podrás descubrir el mismo secreto que descubrí yo. Te sorprenderá!!

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Adelante, termínalo!!

Este será apenas el cuarto post que habré publicado en este blog. No es ninguna hazaña; de momento es apenas el principio de algo que tengo la certeza, se convertirá en uno de los blogs más consultados por las personas que quieran saber cuáles son las diferentes formas que existen para poder ganar dinero en internet.

Decía que empezar no es ninguna hazaña. Tiene un mérito tremendo dar el primer paso, iniciar cualquier empresa, precisamente porque no todo el mundo lo hace. Entiendo que solo un 5,0% de las personas que contemplan empezar un negocio, lo empiezan. El restante 95,0% se queda apenas en las buenas intenciones. Se podría decir que les falta iniciativa y que seguramente les sobran razones con las cuales justificar su inacción.

Empezar, entonces, tiene un gran mérito. Pero terminar, terminar es lo más importante. Soy de los que opinan que de nada sirve tener iniciativa cuando esta no viene acompañada de determinación. La iniciativa me impulsa a hacer las cosas. La determinación me ayuda a mantener el rumbo, incluso en medio de circunstancias adversas, para poder llegar a mi destino. Cuál es el valor de una obra inconclusa? Sin duda es mucho menor que el de una obra terminada.

Centrémonos en esto que nos interesa: ganar dinero en internet para poder disfrutar plenamente nuestra vida. Para tener un negocio en internet que sea rentable, no basta con tener una buena página web. Hace falta una estrategia de producto y una estrategia de generación de tráfico. Si tú te quedas sólo con la página web, tu plan se quedará cojo; habrás empezado algo, pero no habrás sido capaz de llevarlo a su culminación. Hasta tanto no te armes de coraje y fuerza de voluntad para poder terminar lo que empezaste, tus sueños de vivir una mejor vida, se quedarán en eso, en sueños que se te antojarán cada vez más inalcanzables.

Entonces, qué esperas? Termínalo!!

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Stay hungry, stay foolish!

Quiero compartir este video contigo. Personalmente, me pareció impactante, por muchas razones. No han pasado cinco minutos desde que lo vi por primera vez y ya es uno de mis videos favoritos.

Estoy seguro de que a ti también te gustará tanto como a mí.

Me ha hecho recordar una historia acerca de Winston Churchill, quien fue primer ministro de Gran Bretaña durante la II Guerra Mundial, y quien es recordado por su carácter, su temple, su perseverancia y su fuerza de voluntad a prueba de todo. Pues bien, al igual que Steve Jobs en el video que acabas de ver, tengo entendido que Winston Churchill fue invitado a dar una charla en la ceremonia de graduación de Eton, uno de los colegios más prestigiosos de Gran Bretaña. Su intervención fue breve y sin embargo, fue impactante. Su intervención duró menos de un minuto. Estas fueron sus palabras:

“Never, never, never, never give up”.

Para los entendidos, esta fue una de sus mejores intervenciones, pues reflejó como ninguna otra la templanza, la determinación y la fuerza de voluntad inquebrantables de Churchill, uno de los mejores líderes que vivió en el Siglo XX.

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El tamaño de mi esperanza

Este post va dirigido a todos aquellos que se desaniman ante cualquier adversidad. Va dirigido a todos los que simplemente renuncian cuando sienten que los obstáculos son mayores que la satisfacción de alcanzar su sueño, a todos los que aceptan un no por respuesta, a todos los que se caen y no se levantan, a todos los que no resisten cuando empiezan a sentir que les flaquean sus fuerzas, a todos los que… en fin, creo que entienden a lo que me refiero. Y bueno, dentro de todos ellos me incluyo también yo.

Este post lo escribo con la esperanza de que sirva de aliento para todos aquellos a quienes está dedicado, porque siempre, léanlo bien, siempre habrá luz al final del túnel, siempre saldrán el sol y el arco iris después de un aguacero torrencial, siempre vendrá la calma después de la tempestad, siempre habrá una primavera venciendo al invierno, siempre habrá esperanzas donde exista voluntad.

Me he tomado la libertad de titular este post igual que un libro que escribiera Borges por allá en 1926, sin que eso deba ser interpretado como un intento por mi parte de emular en lo más mínimo a ese gran maestro. No faltaba más. Su libro versa sobre temas literarios, mientras que este post versa sobre la ilusión que nos asiste de superar nuestras dificultades para ver realizados nuestros sueños.

En Hitch, la película protagonizada por Will Smith, hay un aparte bien interesante que me parece apropiado para traer a colación. Se trata del momento en que Hitch, el protagonista, intenta todo lo que está a su alcance para concertar una cita con Sara, a pesar de que ella se muestra bastante difícil de convencer. Quizás para convencerla, le suelta esta pregunta: “Sabes cuál es la definición de perseverancia, Sara?”. Como es obvio, Hitch es quien contesta: “mantener la constancia en la persecución de lo comenzado, incluso ante dificultades y adversidades o con poca o ninguna posibilidad de éxito”. Por supuesto, Sara termina accediendo a salir con Hitch. Ese es, para mí, uno de los puntos más altos de la película. Si no la han visto, se las recomiendo.

Soy aficionado al atletismo de fondo y he participado en un par de maratones, otras tantas medias maratones y algunas 10k. Mi meta particular es participar en la maratón de Boston. Menciono todo esto, porque he aprendido mucho gracias a esta afición. He aprendido, mejor que de cualquier otra forma, que el éxito está en una buena preparación y particularmente en una fuerza de voluntad que se resista a toda prueba. En una maratón, el deseo de llegar a la meta debe imponerse sobre el cansancio acumulado, las adversidades del clima, los dolores musculares, las condiciones del terreno, las distracciones y las malas pasadas producto de la fatiga mental, el agotamiento físico, en fin. El deseo de superación personal es la razón por la cual ninguna de esas adversidades cuentan, porque lo más importante es llegar a la meta.

Este apenas es mi segundo post en este blog Trabaja para Vivir, Vive para Disfrutar! y aunque desde ya lo veo como una empresa de grandes dimensiones, no llegará a nada si me dejo derrotar en el camino. El tamaño de mi esperanza consiste en que en esta maratón que se ha convertido este blog, yo sea capaz de superar las adversidades y vea realizados mis sueños, que no son otros que alcanzar la libertad financiera, disfrutar plenamente mi vida acompañado por mi familia y compartir con los que estén dispuestos a seguirme, los secretos para ganar dinero en internet. Soy ambicioso, pero de momento no pido más.

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Trabajar… para qué?

Hola!! Es muy probable que hayas llegado aquí a Trabajar para Vivir, Vivir para Disfrutar! en busca de respuestas, en busca de algún tipo de orientación que te permita hacer realidad tus sueños de riqueza e independencia financiera. Pues bien, si tus preguntas más frecuentes son en algo parecidas a las mías, entonces estás en el lugar indicado.

Alguna vez te ha pasado que a fuerza de costumbre terminas haciendo algo que sabes que no está bien? Quizá lo hagas porque otras personas te lo aconsejaron, porque querías seguir el ejemplo de alguien a quien admiras, o simple y llanamente porque te hacía falta valor y coraje para arriesgarte a tomar por el camino menos transitado.

A mí me pasó todo eso. Y me pasó por mucho tiempo. En algún lugar tomé el camino equivocado y en vez de corregir mi rumbo, continué adelante como mula de carga en caravana, que sin cuestionarse nada sigue a los que la preceden y le van mostrando el camino. Ahora es cuando he decidido cambiar de rumbo, ser el artífice de mi vida, romper los moldes que nos imponen para que llevemos una vida monótona, atados a un escritorio, a un trabajo tedioso que nos consume y que poco nos aporta para ser personas felices, realizadas.

A veces siento que me voy al otro extremo y que exagero las cosas cuando del trabajo se trata. Quizás lo haga un poco, pero nadie me podrá negar que es cierto. El trabajo, para la mayoría de las personas, es aquello que hacen mientras la vida les pasa de largo. La familia, los amigos, los hobbies, nuestro tiempo libre, son cosas que pasan a un segundo plano, que incluso se podría decir, a riesgo de sonar extremista, son cosas que están en peligro de extinción.

Pensemos en el caso de Jairo, un amigo mío. Es un ejecutivo con un puesto de mucha responsabilidad en una compañía multinacional, y gana un buen sueldo. Trabaja todos los días desde las 7:00 a.m. hasta las 9:00 p.m. No estoy teniendo en cuenta el tiempo que desperdicia en su auto para ir al trabajo y regresar a su casa. Solo tiene los fines de semana para ver a su mujer y a sus hijas. Hace poco le asignaron más responsabilidades, lo que para Jairo implica pasar más tiempo en su oficina, inclusive dedicar algunas horas de su fin de semana a su trabajo. Va a pasar menos tiempo con su familia. Y no. No le han aumentado su sueldo. Conozco muchos casos más como el de Jairo. Pero qué digo! si yo era uno de esos casos.

Nos hemos convertido en mercenarios del Siglo XXI, esclavos modernos, dispuestos a vender nuestro tiempo al mejor postor a cambio de un sueldo que de poco sirve para alcanzar nuestros sueños. En el proceso, nos alejamos de nuestros sueños, de nuestros amigos, de nuestra familia y de nosotros mismos.

No se trata entonces de renunciar al trabajo, ni de satanizarlo. No se trata de vivir para trabajar, como lo hacen ahora muchas personas. Todo lo contrario. Se trata es de escoger aquel trabajo que verdaderamente nos dignifique como seres humanos; se trata es de trabajar para realizar todo nuestro potencial, para disfrutar de una gran calidad de vida. Se trata es de Trabajar para Vivir, de Vivir para Disfrutar!

Somos afortunados al vivir en esta época, donde abundan las oportunidades. Nuestra verdadera tarea consiste en aprovechar esas oportunidades que se nos presentan. Si, como yo, eres de aquellos que alcanzaron a vivir en un mundo sin Internet, piensa en todos los cambios maravillosos que Internet ha traído consigo. Ahora es más fácil comunicarse con alguien que se encuentre en el otro lado del mundo. Ahora la información fluye con extrema facilidad. Y más importante aún, ahora cualquier persona, armada tan solo de su fuerza de voluntad, de un computador y del conocimiento necesario, es capaz de ganar dinero en Internet. Cuánto dinero? Qué tan rápido? Amigo, tú defines tus límites. Gracias a Internet, tú puedes ser el artífice de tu propia fortuna. Gracias a Internet, tú puedes Trabajar para Vivir, Vivir para Disfrutar!.

Yo ya tomé la decisión de ser el dueño de mi destino. Tú, qué estás esperando?

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