Vamos!! Sincérate contigo. Eres de aquellas personas que se fijan metas y no descansan hasta cumplirlas, o más bien eres de aquellos que sueñan mucho, pero que al ver sus sueños algo difíciles de alcanzar, los dejan para más adelante, para cuando las circunstancias sean más adecuadas, para cuando estén mejor preparados, para un día de estos, cuando el sol finalmente dé vueltas alrededor de la tierra? Sabes muy bien a qué me refiero.

Yo, por ejemplo, me la he pasado gran parte de mi vida en el segundo grupo. No es algo que me enorgullezca, pero me engañaría si no lo aceptara. Siempre he querido tener una casa grande, con un estudio amplio y una extensa biblioteca, con un garaje espacioso donde pueda estacionar mis carros, motos y bicicletas: un Spider, un A4, un Mini, una Discovery, una Ninja, una Fat Bob, una Madone y una Equinox. Pero nunca había hecho más que soñar. El resultado: no tenía nada de lo que he deseado y vivía frustrado. Siempre encontraba alguna excusa pendeja para poner manos a la obra e ir en pos de mis sueños.

Y bueno, tenía dos opciones: me sumía en la frustración, hundiéndome cada vez más y alejándome de mis sueños con cada día que pasaba, o superaba todo eso y empezaba a trabajar para así poder cumplir una a una, todas las metas que me he propuesto. Como podrás imaginar, he decidido tomar el toro por los cuernos, he decidido actuar y he decidido hacerlo ya.

Aprendí que en todo esto tiene mucho que ver la concepción que tengas del mundo que te rodea y de tu papel en él. Si optas por ser un espectador, como lo había sido yo hasta hace poco, entonces no te extrañes si le echas la culpa de las cosas malas al mundo, pero eres el héroe cuando te salen las cosas bien. No resulta justo, no crees?

Si, por el contrario, te empeñas en convertirte en el artífice de tu vida, pasarás a ser alguien con iniciativa, proactivo y responsable de tus actos. Lo que te pasa, bueno o malo, te pasa como consecuencia natural de todo lo que haces o dejes de hacer; tú eres el principal responable. Aquí tomas tus propias decisiones, mientras que allí veías como las circunstancias decidían por ti. Aquí es natural que hagas cosas y que las hagas lo antes posible, en tanto que allí posponías todo con la excusa más boba que se te ocurriera. Aquí eres el amo y señor de tu universo, allí eres un testigo presencial de tu vida.

No es fácil. Se requiere coraje, firmeza, determinación, visión, constancia, en fin, necesitarás ser capaz de ser fuerte para resistir un tornado y a la vez ser flexible para modificar tu estrategia y ser humilde para aceptar tus errores y aprender de ellos, de manera que en vez de derrotarte, salgas fortalecido.

Yo estoy en ese camino, desprendiéndome de malos hábitos y empeñado en desarrollar aquellos que me sean útiles, desarrollando habilidades y reencontrando mis fortalezas (interiores y exteriores). El camino no es necesariamente fácil, pero será agradecido. Y aunque mi sueño sigue intacto (la casa, los carros) lo que en realidad me impulsa son dos cosas en particular: demostrar que soy capaz, que puedo ser mejor, y servirle de ejemplo a mi hija Mariana.

Alguien definió su vida en seis palabras: “afraid of everything, did it anyway“. (Temeroso de todo, aún así lo hice). Y desde que lo leí, me dije que así mismo debería ser yo. Al fin y al cabo, se vive solo una vez y sería muy triste dejar de hacer cosas porque nuestros temores se llevan lo mejor de nosotros. Por eso este blog, para Vivir y Disfrutar.

Entonces, no hablaré más de un día de estos. Lo que me proponga, lo haré fijando una fecha límite. Te invito a que también lo hagas así, en caso de que aún no lo estés haciendo. Mi compromiso es que antes del 27 de Septiembre, es decir, en ocho días, monto mi primer website para vender productos en internet, con campaña de adwords y todo. Hoy dejo de hablar y empiezo a demostrar que esto de cambiar mi vida es en serio. Hoy empiezo mi aventura para tener un negocio en internet, para trabajar desde casa y ganar dinero en internet.

  • Share/Bookmark